Impulso a la construcción de más de 2.000 viviendas protegidas en la Verneda i la Pau
9 de julio de 2026
El proyecto forma parte de una gran transformación urbanística que conectará los distritos de Sant Martí y Sant Andreu, e incluye también varios equipamientos públicos alrededor de una nueva plaza situada en los entornos de la masía de Can Riera y la riera de Horta.
Se trata del ámbito de Prim, la única zona del distrito de Sant Martí que forma parte de la transformación urbanística asociada a la futura estación de La Sagrera - Sant Martí, y que comprende toda la zona delimitada por la ronda de Sant Martí, el puente del Treball Digne, las calles de Santander y de Cantàbria, la rambla de Prim, la Vía Trajana y la calle de Jaume Brossa.
En total se construirán 1.637 viviendas municipales protegidas y 200 viviendas dotacionales para jóvenes y personas mayores, que se adjudicarán a familias inscritas en el Registro de Solicitantes de Viviendas con Protección Oficial de Barcelona.
Una vez aprobada definitivamente la reparcelación, el próximo paso son las demoliciones, que se realizarán durante el año 2027, y la redacción de los proyectos y la licitación para poder iniciar las obras de construcción a partir del 2029.
Un nuevo polo de vivienda pública y equipamientos municipales
El ámbito de Prim se delimitó en la modificación del Plan general metropolitano de Sant Andreu - La Sagrera de 1996, y en el año 2022 el Ayuntamiento aprobó una reordenación urbanística para transformar esta zona en un nuevo vecindario conectado con la futura estación de La Sagrera y el parque del Camí Comtal.
El objetivo es revitalizar la zona, conectar los distritos de Sant Andreu y Sant Martí, y crear un núcleo vecinal con viviendas protegidas y equipamientos públicos como una guardería, un centro de salud, un centro cívico y un pabellón polideportivo; además, también se ampliará el Instituto Salvador Seguí. La masía de Can Riera se convertirá en el centro del nuevo vecindario, con una nueva plaza pública.
La elaboración del proyecto fue fruto de un proceso participativo y de un concurso público de ideas, que ganó la propuesta Sínia-Tokio, de Forgas Arquitectes, que hacía una buena integración de la riera y de la masía y preveía un espacio público de gran calidad rodeado de varios equipamientos.










